Hay quienes creen que el populismo es solo de la izquierda, yo no creo que las patentes sean exclusivas ya que no depende de posicionamientos políticos para tomar sus banderas y enarbolarse como el líder o mesías, que importa el termino si el resultado el mismo, la manipulación.
El criterio empresarial de los nuevos gobiernos, esta minando las inercias estadistas y el sentido nacionalista de los mismos, esta visión no serían de mayor daño de no ser por la falta de consistencia e incluso, la ausencia mayor de congruencia consigo mismos, ya que se dejan pasar por alto el valor que las acciones tienen a lo dicho, prestándose a su vez, en caer en errores de expresión de un día para otro; bien les parece un discurso que aunque apropiado e interesante para un determinado foro que arranque simpatías (y por que no, aplausos a rabiar), pero en el mismo tenor les da por decir una cosa un día y hacerle cambios después dependiendo el escenario.
Esta visión de director general preocupado solamente por equilibrio financiero entre la eficiencia y sus propias filas internas, evidencia en él y los mas cercanos colaboradores, la carencia del oficio político y diplomacia, que se genera con la experiencia del ejercicio socio-cultural; lo cual lo predispone a meter la pata, muy recurrentemente. Hablando cuando no tiene que hablar, hablando lo que no tiene que decir, afirmando lo que considera valido y no seguro. Llegando a confundir gravemente lo personal con los público y viceversa, no se mide por que tenga vocación de mártir, sino por que sabe que sus comentarios atraen (o considera que atraen) la atención del respetable.
Los adversarios mas opuestos ven con morbo los devaneos propios de la ausencia del sentido de la proporción, que en esa supuesta incontinencia verbal ven como se enreda en si mismo y confían que él, sin darse cuenta esta cavando su propia tumba.
La estrategia se aprecia por demás sutil compleja y altamente aguda, destacando el dominio pleno y autocontrol por lo que se dice, “...por que hay que decirlo” (sic), es el recurso que en autoconvencimiento esgrime para abrir brecha. Erigiendo la postura del novel personaje político que se auto construye, en el cuño de la moda, la superficialidad y por que no, dentro de la frivolidad social y política. Terrenos que considera como propios por su alta aceptación en todos los niveles sociales y de gran apertura por la fácil digestión de sus conceptos, aunado a la gran demanda en el consumo “noticioso”.
El perfil más recurrente es la semejanza del vendedor, ese criterio de venderse como producto, sustancial para el común de los ciudadanos, pero cuidando sus miedos, temores, complejos y fobias, es decir guardando sus fantasmas para si mismo. Es divertido, jovial y ligero, ideal para el público semidesarrollado, y se asume que él, bien puede hacerse a la necesidad del comprador, sin el menor empacho de un día presentarse en la pose de deportista, intelectual, ecologista o apostador, que más da. Así es el mercado.
De igual forma se tiene un comportamiento movido por intereses, circunstancias y tiempos, el las conoce o pretende conocer y recurre por lo general a un mapeo conductual como el siguiente:
(i) existen políticos movido por el objetivo de bloquear, evadir o desviar los procesos que podrían llevarlo a la cárcel; (ii) ya instalados en el poder se desarrollan como el jefe, el manager, el capo absoluto de la empresa o dicho ala francesa el pedegisme -presidente director general- ; (iii) para el ejercicio del poder, la legitimación debe ser a cualquier costo, cuanto más el económico e impedir el tiranicidio converso, persuadiendo de esta enumeración; (iv) la promoción de leyes al interés particular y personal es otro toque distintivo; (v) así como los destierros de los métodos estadistas y tradicional, quedando el caudillismo ingenuo a su pretensiones y desfasado a sus intereses; (vi) da por superado el conflicto de intereses por la convergencia de intereses o el “ganar-ganar” y haciendo notar que sus intereses empatan con los de sus gobernados.
Esto sin lugar a dudas es un régimen en el estricto sentido descriptivo, al contener una forma y una concepción de gobierno que se materializa con las leyendas de productividad eficacia y la eficiencia. Conceptos propios de una gerencia general, aun cuando para su ejercicio no se ocupe experiencia y mucho menos oficio político para dominar, conducir o manipular a quien se deje, por la falta de fortalecer el espíritu critico y analítico de los ciudadanos.
jueves, 24 de abril de 2008
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