sábado, 14 de julio de 2007

NOSOTROS QUE PENSABAMOS.....



El historico discurso de "Nosotros que pensábamos que solo eran mítines y marchas…"
Haciendo replica en un poema de Enrique Cisneros (a) el llanero solitito, retome parte de sus frases para dar inicio a mi discurso con la llegada de la marcha a Navojoa. El derecho de hablar se cedia de manera natural a quien era residente del lugar de los que ibamos en la marcha, en esta ocasión el turno fue muy competido por haber sido la recepción mas numerosa y varios de los liderazgos tuvieron que ajustarse a esta primicia ejercida.

MARCHA DEL DESIERTO AL ZOCALO -Au Yutureme-




varias fueron al muestras de apoyo durante la marcha por parte de la sociedad en general.

DOS DE OCTUBRE....NO SE OLVIDA



Junto a Raúl Alvarez Marín y la maestra Josefina de Avila, ese dos de octubre resultaba para mi, más que significativo, la inquietud de la maestra por decantar sus reflexiones en torno a la fecha se acrecentaban con el tono enérgico e inquietante del maestro Raúl, nos mantenía en la zozobra. Y el análisis desde el punto de vista estudiantil que cerraba el siglo en nuestro país como el último movimiento estudiantil, se apostaba interesante, me toco ese año 96 compartirlo y avizorar una consigna trasferida: “…lo importante no es morir, lo verdaderamente importante es renacer en otros para continuar la lucha”

DEL DESIERTO AL ZOCALO en Navojoa


“…Fuerzas oscuras amenazan a nuestra universidad” ese era el mensaje que por las radios locales la vispera de la llegada de la marcha se emitía, como queriendo restarle impacto a la recepción de nuestra marcha. Era el día 25 de mayo y en vez de aminorar el efecto fue el pretexto necesario para que los alumnos y maestros de la unidad regional sur, al ver las puertas cerradas del alma mater, nutrieran con cerca de 5mil gentes en apoyo.
La recepción fue de lo mas emotivo para quienes ya teníamos una semana caminando por la carretera desde Hermosillo, con las escalas de rigor.

CONTRA LA JUNTA UNIVERSITARIA 14/08/92




El movimiento estudiantil de la universidad de sonora, durante el verano del 92 hizo que la temperatura política llegara con sus reclamos hasta el zócalo de la ciudad de México. Las demandas de respeto a la autonomía universitaria y a la gratuidad de la educación, fueron bien recibidas durante el recorrido de nuestra marcha “del desierto al zocalo” Au-Yutureme –vamos creciendo, en lengua seri- ya que se entendía como una etapa mas del gobierno federal por deslindarse de la responsabilidad de la educación universitaria.
Jugada que completaría en el periodo de sesiones en ese año del congreso, al aprobar con todas las fracciones la aceptación de incluir en el criterio de educación básica a los niveles de preescolar, primaria y secundaria, dejando a su vez a la deriva y fuera de la responsabilidad prioritaria al nivel bachillerato y universidad. Años después le reclame a uno de los exdiputados federales, Ovidio Pereyra, su encendida posición en contra del movimiento estudiantil, cuando coqueteaba con la precandidatura a la gobernatura del año del 97, la jugada no le funciono y con mi conciencia cerré la afrenta.
En este contexto tuve la intervención contra de la junta de gobierno, impuesta como organo maximo en la UNIVERSIDAD DE SONORA por la derecha estatal y el gobierno de Manilo Fabio Beltrones y que para cobrar legitimidad se apoyaba en las estructuras de control social se presentaba en el estado. Con su llegada a Navojoa al auditorio de la UCAMAYO, me toco hacer la proclama de desconocimiento como autoridades universitarias haciendo mi intervención de espaldas a ellos, planteando que ninguno pertencia a nuestra alma mater.
Ahí tuve un traspiés verbal con otros compañeros al actuar de manera contraria a mi posicionamiento, ellos eran Leopoldo Escudero y Andrés miranda, ambos si los reconocieron y pidieron mas tolerancia contra las ímpetus estudiantiles. Lo más grave del caso es que ambos militaban en el partido que había aprobado también la reforma educativa en su artículo tercero y no tenían claro tan trascendente suceso. Andrés opto después de una reyerta personal con la familia Curiel, dueño del clan político local, desertar a las siglas del PRD e intentar carrera por la derecha o la izquierda, según convenga.